Avena con Frutas y Nueces
La Avena con Frutas y Nueces es de esos desayunos que se preparan casi solos y hacen que la mañana empiece con mejor sabor. Basta con mezclar la avena con leche, yogur y semillas de chía, dejar que repose en frío y permitir que los ingredientes hagan su trabajo durante la noche: la avena se ablanda, la mezcla se vuelve cremosa y los sabores se integran poco a poco. Al servirla, la fruta aporta frescura y dulzor natural, mientras que las nueces, pecanas, almendras o pistachos añaden ese punto crujiente que convierte cada cucharada en un desayuno completo, saciante y lleno de textura. Es una receta práctica, nutritiva y muy fácil de adaptar según la temporada, el antojo del día o los ingredientes que tengas en casa.
Además de ser cómoda, esta receta es una forma sencilla de combinar fibra, proteína, grasas saludables y fruta en un solo bol. La base de avena, leche y yogur griego aporta una textura suave y cremosa, mientras que las semillas de chía ayudan a espesar la mezcla durante el reposo. A partir de ahí, puedes jugar con diferentes frutas, frutos secos, especias o cremas de frutos secos para crear versiones más dulces, tropicales, especiadas o energéticas. Solo necesitas mezclar, refrigerar y servir fría cuando esté lista.
Ingredientes
- 40 g avena
- 120 ml leche (o leche de coco)
- 60 g yogur griego
- 15 g semillas de chía
- 15 g jarabe de arce
- 50 g plátano (machacado)
- 15 g nueces picadas
- 2.5 ml extracto de vainilla
- 2.5 ml canela
- 1 g semillas de lino
- 50 g pera (cortada)
- 1 g nuez moscada
- 30 g mermelada de frambuesa
- 15 g mantequilla de cacahuete (o almendra)
- 5 g pistachos picados
- 60 g piña en cubos pequeños
- 10 g coco rallado
- 60 g zanahoria rallada
- 10 g pasas
- 60 g fresa en cubos pequeños
- 10 g almendras laminadas
Preparación
-
En un bol amplio o en un frasco con tapa, vierte los 40 g de avena, los 120 ml de leche (o leche de coco) y los 60 g de yogur griego. Añade los 15 g de semillas de chía, los 15 g de jarabe de arce y el plátano triturado. Mezcla con una cuchara hasta que la mezcla quede homogénea y sin grumos, percibiendo el aroma dulce y ligeramente terroso de la avena y la suavidad del yogur.
-
Incorpora las 15 g de nueces picadas, el extracto de vainilla, la canela y las semillas de lino. Añade la pera en cubos, la nuez moscada y la mermelada de frambuesa. Remueve suavemente para que cada trozo se impregne del líquido, dejando que el aroma de especias se mezcle con la dulzura de la fruta.
-
Cierra el frasco o cubre el bol con film transparente y deja reposar en el frigorífico al menos 2 h, idealmente 8 h. Durante el tiempo de reposo, la avena absorberá el líquido, las semillas de chía se expandirán y la mezcla ganará una textura cremosa y ligeramente espesa, con un ligero aroma a vainilla y especias.
-
Al despertar, abre el frasco y añade los 15 g de mantequilla de cacahuete, los 5 g de pistachos, la piña, el coco rallado, la zanahoria, las pasas y la fresa. Espolvorea las almendras laminadas y, si lo deseas, un toque de proteína en polvo para un aporte extra de aminoácidos. Revuelve una vez más y sirve frío, disfrutando de la combinación de texturas crujientes y suaves.
Consejos
- Si la mezcla queda demasiado líquida, añade 5 g más de avena o 5 ml de leche para ajustar la consistencia.
- Para evitar que la avena se separe, mezcla bien antes de cerrar el frasco y revuelve suavemente al servir.
- Si la avena se vuelve demasiado espesa después de 8 h, añade un chorrito de leche o agua para aligerar la textura.
Información Nutricional (por ración aprox.)
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 390 kcal |
| Proteínas | 14 g |
| Carbohidratos | 47 g |
| Grasas | 16 g |
