Avena con Frutas y Nueces

|
Avena Nocturna con Frutas y Nueces: Receta Saludable y Versátil

La Avena con Frutas y Nueces es de esos desayunos que se preparan casi solos y hacen que la mañana empiece con mejor sabor. Basta con mezclar la avena con leche, yogur y semillas de chía, dejar que repose en frío y permitir que los ingredientes hagan su trabajo durante la noche: la avena se ablanda, la mezcla se vuelve cremosa y los sabores se integran poco a poco. Al servirla, la fruta aporta frescura y dulzor natural, mientras que las nueces, pecanas, almendras o pistachos añaden ese punto crujiente que convierte cada cucharada en un desayuno completo, saciante y lleno de textura. Es una receta práctica, nutritiva y muy fácil de adaptar según la temporada, el antojo del día o los ingredientes que tengas en casa.

Además de ser cómoda, esta receta es una forma sencilla de combinar fibra, proteína, grasas saludables y fruta en un solo bol. La base de avena, leche y yogur griego aporta una textura suave y cremosa, mientras que las semillas de chía ayudan a espesar la mezcla durante el reposo. A partir de ahí, puedes jugar con diferentes frutas, frutos secos, especias o cremas de frutos secos para crear versiones más dulces, tropicales, especiadas o energéticas. Solo necesitas mezclar, refrigerar y servir fría cuando esté lista.

Preparación 5 min
Cocción 480 min
Total 485 min
1

Ingredientes

  • 40 g avena
  • 120 ml leche (o leche de coco)
  • 60 g yogur griego
  • 15 g semillas de chía
  • 15 g jarabe de arce
  • 50 g plátano (machacado)
  • 15 g nueces picadas
  • 2.5 ml extracto de vainilla
  • 2.5 ml canela
  • 1 g semillas de lino
  • 50 g pera (cortada)
  • 1 g nuez moscada
  • 30 g mermelada de frambuesa
  • 15 g mantequilla de cacahuete (o almendra)
  • 5 g pistachos picados
  • 60 g piña en cubos pequeños
  • 10 g coco rallado
  • 60 g zanahoria rallada
  • 10 g pasas
  • 60 g fresa en cubos pequeños
  • 10 g almendras laminadas

Preparación

  1. En un bol amplio o en un frasco con tapa, vierte los 40 g de avena, los 120 ml de leche (o leche de coco) y los 60 g de yogur griego. Añade los 15 g de semillas de chía, los 15 g de jarabe de arce y el plátano triturado. Mezcla con una cuchara hasta que la mezcla quede homogénea y sin grumos, percibiendo el aroma dulce y ligeramente terroso de la avena y la suavidad del yogur.
  2. Incorpora las 15 g de nueces picadas, el extracto de vainilla, la canela y las semillas de lino. Añade la pera en cubos, la nuez moscada y la mermelada de frambuesa. Remueve suavemente para que cada trozo se impregne del líquido, dejando que el aroma de especias se mezcle con la dulzura de la fruta.
  3. Cierra el frasco o cubre el bol con film transparente y deja reposar en el frigorífico al menos 2 h, idealmente 8 h. Durante el tiempo de reposo, la avena absorberá el líquido, las semillas de chía se expandirán y la mezcla ganará una textura cremosa y ligeramente espesa, con un ligero aroma a vainilla y especias.
  4. Al despertar, abre el frasco y añade los 15 g de mantequilla de cacahuete, los 5 g de pistachos, la piña, el coco rallado, la zanahoria, las pasas y la fresa. Espolvorea las almendras laminadas y, si lo deseas, un toque de proteína en polvo para un aporte extra de aminoácidos. Revuelve una vez más y sirve frío, disfrutando de la combinación de texturas crujientes y suaves.

Consejos

  • Si la mezcla queda demasiado líquida, añade 5 g más de avena o 5 ml de leche para ajustar la consistencia.
  • Para evitar que la avena se separe, mezcla bien antes de cerrar el frasco y revuelve suavemente al servir.
  • Si la avena se vuelve demasiado espesa después de 8 h, añade un chorrito de leche o agua para aligerar la textura.

Información Nutricional (por ración aprox.)

NutrienteCantidad
Calorías390 kcal
Proteínas14 g
Carbohidratos47 g
Grasas16 g