Bizcocho de Mandarina Esponjoso y Refrescante
El bizcocho de mandarina es una receta sencilla, aromática y perfecta para aprovechar todo el sabor de esta fruta cítrica. Su miga queda tierna, ligeramente húmeda y con un perfume fresco que lo convierte en una opción ideal para desayunos, meriendas o para acompañar un café después de comer.
A diferencia de otros bizcochos más pesados, este bizcocho casero de mandarina tiene un sabor ligero y refrescante gracias al zumo natural y a la ralladura de la fruta. La mandarina aporta un dulzor suave, un punto ácido muy agradable y un aroma intenso que combina de maravilla con la mantequilla y la vainilla si decides añadirla.
La clave para conseguir un bizcocho de mandarina esponjoso está en trabajar bien la mezcla de mantequilla y azúcar, añadir los huevos poco a poco y no batir en exceso cuando incorpores la harina. También es importante tamizar la harina con la levadura química para que la masa quede más aireada y el bizcocho suba de forma uniforme en el horno.
Este bizcocho cítrico es perfecto para preparar en temporada de mandarinas, aunque también puedes hacerlo durante todo el año si tienes fruta dulce y jugosa. Puedes servirlo tal cual, espolvoreado con azúcar glas o acompañado de un glaseado ligero de mandarina si quieres darle un acabado más especial.
Ingredientes
- 150 ml zumo de mandarina
- 170 g azúcar
- 60 g mantequilla a temperatura ambiente
- 2 huevos
- 150 g harina de trigo
- 8 g levadura química
- 1 g sal
- 0 ralladura de mandarina
Preparación
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Precalienta el horno a 175 °C con calor arriba y abajo. Engrasa y enharina un molde pequeño o fórralo con papel de horno para facilitar el desmoldado.
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Lava bien las mandarinas, sécalas y ralla solo la parte naranja de la piel, evitando la parte blanca para que el bizcocho no amargue. Después, exprime las mandarinas hasta obtener 150 ml de zumo.
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En un bol, mezcla el azúcar con la ralladura de mandarina. Frota ligeramente con los dedos o remueve bien con una cuchara para que el azúcar se impregne del aroma cítrico.
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Añade la mantequilla a temperatura ambiente y bate hasta obtener una mezcla cremosa. Este paso ayuda a que el bizcocho quede más tierno y con una miga más suave.
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Incorpora los huevos de uno en uno, batiendo después de cada adición hasta que queden bien integrados.
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Añade el zumo de mandarina y mezcla suavemente. Es normal que la masa parezca ligeramente cortada en este punto; se unificará al añadir los ingredientes secos.
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Tamiza la harina junto con la levadura química y la sal. Incorpórala a la masa con movimientos suaves, mezclando solo hasta que no queden restos visibles de harina.
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Vierte la masa en el molde preparado y alisa la superficie con una espátula.
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Hornea durante unos 35-40 minutos, o hasta que el bizcocho esté dorado y al pinchar el centro con un palillo salga limpio.
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Retira el bizcocho del horno y deja que repose dentro del molde durante 10 minutos. Después, desmóldalo con cuidado y deja que se enfríe completamente sobre una rejilla.
Consejos
- Si la masa queda demasiado densa, añada una cucharada de leche para suavizarla.
- Si ves que la superficie se dora demasiado rápido, cubre el bizcocho con papel de aluminio durante los últimos 10 minutos de horneado.
- No ralles la parte blanca de la piel, porque puede aportar amargor.
Información Nutricional (por ración aprox.)
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 167 kcal |
| Proteínas | 2 g |
| Carbohidratos | 28 g |
| Grasas | 6 g |
