Entrecot a la Parrilla (o a la Plancha)
Preparar un entrecot a la parrilla perfecto, con su costra dorada por fuera y un centro súper jugoso, es mucho más fácil de lo que parece si conoces un par de reglas básicas. No hace falta ir a un asador profesional para disfrutar de un buen corte de carne; con una sartén de hierro o una carmela bien caliente y la técnica adecuada, el resultado en casa es espectacular.
Durante mucho tiempo, los cortes de carne roja tan contundentes eran casi exclusivamente el terreno de él. Sin embargo, hace poco ella descubrió la textura y el sabor intenso de un buen entrecot de lomo alto (el corte que internacionalmente se conoce como ribeye) y se ha convertido en uno de nuestros caprichos favoritos de fin de semana especial. Eso sí, para mantener nuestro propio equilibrio, siempre lo acompañamos con una buena ración de verduras verdes a la plancha, como unos pimientos, además de las clásicas patatas fritas (o asadas).
El secreto de esta receta no está en usar salsas pesadas ni marinados complejos, sino en el respeto absoluto por el producto. Para que la carne a la plancha no se cueza ni quede dura, hay tres pasos innegociables: atemperar la pieza fuera de la nevera, secarla a conciencia antes de ponerla al fuego y, lo más importante, dejarla reposar unos minutos antes de cortarla. Sigue estos tiempos y te garantizamos un bocado de restaurante.
Ingredientes
- 1 g entrecot de lomo alto de ternera o vaca (de unos 500-600 g y al menos 3 cm de grosor)
- 0 Aceite de oliva virgen extra
- 0 Sal en escamas (tipo sal Maldon) o sal gruesa
- 0 Pimienta negra
- ½ cucharadita ajo en polvo (opcional)
Preparación
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Saca el entrecot de la nevera al menos 1 o 2 horas antes de cocinarlo. Este paso es vital: si el centro de la carne está frío al ponerla al fuego, bajará la temperatura de la sartén y la carne soltará agua, cociéndose en lugar de asarse.
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Justo antes de cocinarlo, envuelve el entrecot en papel de cocina y presiónalo ligeramente para secar muy bien toda la humedad de la superficie. Una carne completamente seca es la garantía para conseguir esa costra dorada y crujiente (la famosa reacción de Maillard).
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Pon a calentar una parrilla, carmela o sartén de hierro fundido a fuego máximo. Unta unas gotas de aceite de oliva virgen extra en la superficie con la ayuda de un papel de cocina (no eches un chorro de aceite).
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Cuando la parrilla esté humeando de lo caliente que está, espolvorea la pimienta negra y el ajo en polvo sobre la carne (la sal la pondremos al final para no extraer los jugos).
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Coloca el entrecot en la parrilla. Para un grosor de unos 3-4 centímetros y un punto de la carne "poco hecho" o "al punto menos", déjalo cocinar sin moverlo ni aplastarlo durante unos 3 o 4 minutos.
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Dale la vuelta con unas pinzas (nunca lo pinches con un tenedor) y cocínalo otros 3 o 4 minutos por el otro lado. Si tienes un termómetro de cocina, el centro de la carne debe marcar unos 54 °C para un punto medio-rojizo perfecto.
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Saca la carne de la parrilla y ponla sobre una tabla de cortar de madera. Déjala reposar obligatoriamente durante 5 minutos. En este tiempo, los jugos se redistribuirán por toda la pieza, garantizando que quede súper tierna.
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Corta el entrecot en tiras transversales (trinchado), espolvorea generosamente con sal en escamas por encima y sirve inmediatamente.
Consejos
- Si tu entrecot tiene una capa de grasa gruesa en uno de los bordes, cógelo con las pinzas y ponlo de pie sobre la parrilla durante un minuto para que esa grasa se tueste y quede crujiente. Es un bocado delicioso.
- Si quieres darle un toque extra, en el último minuto de cocción añade a la sartén una nuez de mantequilla, un diente de ajo aplastado y una rama de romero. Baña la carne con esa mantequilla fundida usando una cuchara.
Información Nutricional (por ración aprox.)
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 450 kcal |
| Proteínas | 48 g |
| Carbohidratos | 0 g |
| Grasas | 28 g |
