Cómo Montar Nata Firme (Nata Montada Casera)
Aprender cómo montar nata firme en casa (la clásica nata montada casera) es uno de esos básicos de repostería que te cambian la vida. Aunque en los supermercados venden infinidad de botes en spray listos para usar, la realidad es que su sabor artificial y su textura efímera, que se deshace en cuestión de segundos, no tienen nada que ver con la verdadera nata.
En nuestra cocina nos encanta recibir invitados y preparar postres caseros para compartir. Aunque en el día a día tiramos de recetas rápidas y prácticas, hay cosas en las que no negociamos: si hacemos unas fresas, un buen bizcocho o un café especial, la nata la montamos nosotros. Hacerlo en casa nos permite controlar exactamente la cantidad de azúcar y darle nuestro propio toque personal con un poco de vainilla.
El gran miedo a la hora de enfrentarse a esta receta es que la nata no suba o, peor aún, que nos pasemos de batido y se corte, separándose el suero de la grasa y convirtiéndose en mantequilla. Para que esto no ocurra, hay una regla de oro innegociable: el frío. Todo tiene que estar helado.
Con una batidora de varillas, un bol bien frío y la técnica de añadir el azúcar glas justo en el momento adecuado, conseguirás una crema untuosa, aireada y con unos picos firmes espectaculares en menos de cinco minutos. Es el lienzo en blanco perfecto para coronar cualquier dulce.
Ingredientes
- 300 ml nata líquida para montar (imprescindible que tenga un mínimo de 35% de materia grasa), muy fría
- 30 g azúcar glas
- 15 ml extracto de vainilla
Preparación
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Mete el bol (preferiblemente de cristal o metal) y las varillas de la batidora en la nevera durante al menos 30 minutos antes de empezar, o 10 minutos en el congelador. La nata también debe llevar al menos 24 horas en la nevera para estar súper fría.
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Vierte la nata líquida recién sacada de la nevera en el bol frío.
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Empieza a batir con la batidora de varillas a velocidad media. Verás que la nata empieza a hacer burbujas y, poco a poco, va cogiendo cuerpo y espesando.
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Cuando la nata esté semimontada (es decir, ha espesado bastante y las varillas empiezan a dejar un ligero surco, pero aún no está firme), es el momento de añadir el azúcar glas tamizado y la esencia de vainilla.
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Sube la velocidad de la batidora a media-alta y continúa batiendo prestando muchísima atención.
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En cuanto veas que la nata forma picos firmes que se mantienen erguidos al levantar las varillas y tiene un aspecto mate y denso, para inmediatamente de batir. Si sigues batiendo a partir de este punto, la nata se cortará, se volverá amarillenta y se convertirá en mantequilla.
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Utilízala inmediatamente para decorar tus postres o guárdala en un recipiente hermético en la nevera hasta el momento de consumirla (aguanta bien un par de días, aunque puede perder un poco de volumen).
Consejos
- Por qué usar azúcar glas: El azúcar glas comercial contiene una pequeñísima cantidad de almidón de maíz (maicena) para evitar que se apelmace. Ese almidón actúa como estabilizante natural, ayudando a que la nata montada se mantenga firme durante más tiempo que si usas azúcar blanco normal.
- Si te pasas de batido y la nata se corta (verás grumos amarillos separados de un líquido blanco), ¡no la tires! Sigue batiendo un poco más, cuela el líquido (suero de leche) y lávala con agua fría. Acabas de hacer mantequilla casera dulce buenísima para las tostadas.
Información Nutricional (por ración aprox.)
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 75 kcal |
| Proteínas | 0 g |
| Carbohidratos | 2 g |
| Grasas | 7 g |
