Huevos Rancheros (Receta Tradicional Mexicana)
Si hay un plato que justifica levantarse un poco más tarde el fin de semana y preparar un brunch en condiciones, son los huevos rancheros. Esta receta tradicional mexicana es un espectáculo de contrastes: una base de tortilla de maíz crujiente, frijoles refritos muy cremosos, una salsa ligeramente picante y, coronando el plato, un huevo frito con la yema lista para romperse.
En casa nos encanta traer sabores del mundo a nuestra mesa, pero siempre adaptándolos a nuestra realidad. Por ejemplo, la receta original suele prepararse con aceite de aguacate y servirse con unas buenas láminas de aguacate fresco por encima. Aquí tenemos que confesar nuestro gran pecado culinario: el aguacate es una de nuestras líneas rojas, no nos gusta nada. Así que nosotros freímos las tortillas con nuestro inseparable aceite de oliva virgen extra y el aguacate lo dejamos como ingrediente opcional estricto para cuando tenemos invitados a desayunar.
Otro pequeño reto al hacer comida mexicana en España son los ingredientes específicos. Si no encuentras queso cotija, no te preocupes: el queso feta desmigado da el pego maravillosamente bien. Los frijoles refritos y la salsa ranchera ya se encuentran en la sección internacional de casi cualquier supermercado, lo que convierte este plato en una opción facilísima de montar.
Estos huevos rancheros una receta contundente, pensada para empezar el día con muchísima energía o para una cena informal diferente. El único secreto es freír bien la tortilla de maíz para que aguante el peso de los ingredientes sin ablandarse. Prepara los cubiertos, ¡porque vas a rebañar el plato!
Ingredientes
- 2 tortillas de maíz (no de trigo)
- 2 huevos
- 4 cucharadas frijoles refritos (de lata)
- 4 cucharadas salsa ranchera
- 30 g queso feta desmigado
- 0 cilantro fresco picado
- 0 Aceite de oliva
- 0 Sal y pimienta
- 0 Opcional ( ½ aguacate cortado en láminas
Preparación
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Pon a calentar a fuego medio-bajo un cazo pequeño con los frijoles refritos y otro con la salsa ranchera para que vayan cogiendo temperatura. Remueve de vez en cuando para que no se peguen.
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En una sartén mediana, pon a calentar un buen chorrito de aceite de oliva virgen extra a fuego medio-alto. Cuando esté caliente, fríe las tortillas de maíz de una en una. Déjalas unos 30-40 segundos por cada lado hasta que estén doradas y crujientes. Sácalas y déjalas reposar sobre papel absorbente.
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En esa misma sartén (añadiendo una gotita más de aceite si hace falta), fríe los huevos a tu gusto. Lo ideal para este plato es que la clara quede bien cuajada y con puntilla, pero la yema siga líquida. Ponles una pizca de sal y pimienta negra.
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Llega el momento de montar el plato: coloca las tortillas de maíz crujientes en la base.
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Unta una capa generosa de los frijoles refritos calientes sobre cada tortilla, dejando un pequeño margen en los bordes.
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Coloca con cuidado un huevo frito sobre los frijoles en cada tortilla.
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Baña los huevos (intentando no tapar del todo la yema) con la salsa ranchera caliente.
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Desmiga el queso feta por encima, espolvorea el cilantro fresco picado y, si tienes invitados que lo disfruten, coloca unas láminas de aguacate en un lateral. Sirve inmediatamente antes de que la tortilla se ablande.
Consejos
- Es fundamental usar tortillas de maíz (las amarillas o blancas que huelen a cereal) y no las de trigo (las de los burritos). Las de trigo absorben demasiado aceite al freírlas y no quedan igual de crujientes.
- Calienta siempre los frijoles y la salsa antes de montar el plato. Si los pones fríos de la nevera, arruinarás el contraste de temperaturas con el huevo recién hecho.
Información Nutricional (por ración aprox.)
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 480 kcal |
| Proteínas | 22 g |
| Carbohidratos | 32 g |
| Grasas | 30 g |
