Pollo al Chilindrón tradicional
El pollo al chilindrón es uno de esos guisos tradicionales que huelen a hogar y a domingo en familia. Aunque su origen está en la cocina aragonesa (y no castellana, como a veces se confunde), es un clásico que ha conquistado todas las casas de España. Es un plato humilde, económico y con una salsa tan rica que exige tener a mano una buena barra de pan.
En casa somos unos defensores acérrimos del "chup-chup" tradicional para este tipo de recetas. Aunque nos encanta exprimir la tecnología y usar la Airfryer para los días de ritmo frenético, hay texturas y sabores que solo se consiguen dándole tiempo y respeto al fuego lento. Curiosamente, aunque ella no soporta el tomate crudo ni en pintura, cuando se trata de un buen sofrito a fuego lento con pimientos y jamón, es la primera en sentarse a la mesa con el tenedor en la mano.
La clave de este guiso está en usar una buena materia prima. Nos encanta prepararlo con muslos o contramuslos de pollo, porque son mucho más jugosos que la pechuga y aguantan perfectamente la cocción sin secarse. El toque salado del jamón serrano y la dulzura de los pimientos rojo y verde crean un contraste maravilloso. Olvídate de acompañamientos raros; unas patatas fritas cortadas en dados o un poco de arroz blanco son todo lo que necesitas para disfrutar de esta maravilla.
Ingredientes
- 1000 g pollo troceado (muslos)
- 1 cebolla
- 3 dientes de ajo
- 1 pimiento rojo
- 1 pimiento verde
- 4 tomates de pera maduros (o 200 g de tomate triturado natural)
- 50 g jamón serrano en taquitos o tiras finas
- 100 ml vino blanco
- 0 Aceite de oliva virgen extra
- 0 Sal y pimienta negra recién molida
- 0 Perejil fresco para decorar
Preparación
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Salpimienta los trozos de pollo asegurándote de que queden bien cubiertos.
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Calienta un buen chorro de aceite de oliva virgen extra en una cazuela amplia de fondo grueso. Introduce el pollo y dóralo a fuego medio-alto por todos lados para sellarlo bien. Retíralo y resérvalo en un plato.
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Pela y pica finamente la cebolla y los dientes de ajo. Lava los pimientos, retírales las semillas y córtalos en tiras o en dados, según prefieras.
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En el mismo aceite donde has dorado el pollo (añade un chorrito más si hace falta), sofríe la cebolla y el ajo a fuego medio durante unos 5 minutos, rascando el fondo con una cuchara de madera para despegar los jugos tostados del pollo.
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Incorpora los pimientos rojo y verde, y cocina todo junto durante unos 10 minutos más, hasta que la verdura esté tierna.
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Añade los taquitos de jamón serrano y dales unas vueltas rápidas durante un minuto. Es importante no freírlos demasiado para que el jamón no se ponga duro ni excesivamente salado.
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Vuelve a meter el pollo en la cazuela junto con los jugos que haya soltado en el plato. Riega con el vino blanco, sube el fuego y deja que evapore el alcohol durante un par de minutos.
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Ralla los tomates de pera (o añade el tomate triturado) y viértelos en la cazuela. Baja el fuego, tapa a medias y deja cocinar haciendo "chup-chup" suave durante unos 25-30 minutos, removiendo de vez en cuando para que no se pegue.
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Comprueba que el pollo esté tierno y la salsa haya espesado. Apaga el fuego, espolvorea perejil fresco picado por encima y déjalo reposar 5 minutitos antes de servir.
Consejos
- Si los tomates son muy ácidos, puedes añadir una pizca de azúcar al sofrito en el paso 8 para equilibrar el sabor de la salsa.
- Como todos los buenos guisos, el pollo al chilindrón está muchísimo más rico si lo preparas de un día para otro, ya que los sabores se asientan y se intensifican.
- Pide en la carnicería que te troceen un pollo entero o compra directamente muslos y contramuslos deshuesados. Evita la pechuga, ya que en cocciones largas tiende a quedarse muy seca.
Información Nutricional (por ración aprox.)
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Calorías | 380 kcal |
| Proteínas | 35 g |
| Carbohidratos | 9 g |
| Grasas | 20 g |
